LA PAZ, departamento de Itapúa (De nuestra redacción regional).Los pobladores sostienen que la intención sería ampliar la zona de cultivo de pasturas para alimentación ganadera, a expensas de la eliminación de un bosque que sirve de protección al arroyo Taruma’i, ubicado entre los distritos de La Paz y San Pedro del Paraná.
Es decir, el sitio sería destinado al engorde intensivo de ganado vacuno, rubro en auge en esta región de Itapúa.
Según se puede observar en las fotografías tomadas en el lugar, una máquina topadora (popularmente llamada “kure’i”), ya logró ampliar unos 50 metros de lo que originalmente era el campo de pastura, tirando al suelo cientos de arbustos y árboles que protegen las nacientes y al mismo arroyo.
Nos preocupa porque esto afecta a un arroyo importante de la zona, y la ley dice que se deben proteger los bordes de los arroyos para evitar la erosión, indicó una fuente identificada ante esta corresponsalía.
El poblador indicó además que si se cortan todos los árboles y matorrales del borde del cauce hídrico el paso siguiente es su destrucción y con esto la eliminación de un importante espacio natural que sirve además de refugio a animales silvestres y aves migratorias.
El sitio donde se está desarrollando la tarea de “remangado” de la zona verde hacia el curso de agua ocupa varios cientos de metros, donde se percibe la existencia de pequeñas nacientes de agua hasta el momento se descargan en el curso principal del Taruma’i.
La denuncia da cuenta que el dueño del establecimiento ganadero sería un empresario de nombre Pedro Semeniuk.
Intentamos en varias ocasiones comunicarnos con el ganadero, pero no atendió nuestros requerimientos.
No obstante, un funcionario de la ganadera confirmó que tienen una estancia en el lugar, y que se están desarrollando tareas de limpieza de basura y matorrales, para evitar que abigeos que operan en la zona les sigan robando sus animales.
Técnicos de la oficina regional del Instituto Forestal Nacional (Infona) informaron que no existe para esta zona ningún permiso para cambio de uso de suelo ni para aprovechamiento forestal.
Están vigentes unas normativas que protegen los cursos de agua, como la Ley 4241/2010 y su decreto reglamentario, número 9824/ 2012, que establece una franja de protección mínima de 30 metros del borde del curso de agua, refirió el técnico del Infona Wilfrido Penayo.
