Una de las vendedoras del lugar, Carmen Bobadilla, de la Pescadería Romero, dijo que “ahora que bajó el nivel del río pudimos retornar a nuestros puestos de venta”, pues estaban hacinados en el camino y con ello las ventas “bajaron un 90 por ciento”.
“Ahora las ventas volvieron, ya que bajó el agua, pues las personas tienen dónde estacionar y buscan precios entre las demás vendedoras, afortunadamente hay abundantes peces”, comentó Bobadilla.
Se pueden adquirir los pescados como pacú a G. 40.000, boga a G. 35.000, surubí cortado a G. 48.000 y entero a 45.000, y dorado a G. 40.000. Cuentan con ofertas de productos blancos como pico de pato, mandi’i guasu y tres puntos a G. 25.000 el kg, entre otros.
“Los más llevados son el surubí y el dorado; el primero para cocinar un suculento chupín o cazuela y lo otro para asarlo a la parrilla con una salsa de tomates, locote y cebollas”, indicó.
