La casona, que está ubicada en el centro de la casa parroquial, fue restaurada y se habilitó el pasado sábado para que las personas puedan conocer el sitio.
La obra de restauración del recinto estuvo a cargo del Arq. Enrique Gill, quien intentó reutilizar todos los elementos originales posibles.
Mencionó que las tejas, que pesan 8 kilos cada una, están intactas y fueron recolocadas en el techo. Además se reutilizaron las mismas tacuarillas, las cintas de cuero que las sujetan y los tirantes de karanda’y. Afirmó que todos los materiales recibieron un tratamiento especial a fin de que puedan perdurar por muchos años.
En la misma casa, en una época posterior, también vivió el monseñor Pantaleón García, quien fue uno de los artífices de la unidad de los luqueños y de la creación del Club Sportivo Luqueño hace casi 100 años.
El director de Cultura de la Municipalidad, Eliseo Maldonado, comentó que permanecerán en exposición algunos objetos que quedaron de la imprenta, otros del pa’i García y de la antigua parroquia, tales como los bancos y el primer púlpito.
“La idea es ir convirtiendo este lugar en un museo sacro, con antigüedades de la iglesia”, indicó Maldonado.
Dijo además que después de la muerte del Pa’i García, esta se convirtió en una sala de reuniones, donde los notables de Luque se reunían a tomar decisiones importantes que afectaban a la ciudadanía. Luego, a pesar del traslado de la capital a Piribebuy, en la misma imprenta se siguió publicando el semanario “Cacique Lambaré”, finalizó.
