CARMEN DEL PARANÁ, Itapúa (De nuestra redacción regional). Una alarma se disparó entre los vecinos de esta comunidad tras la aparición de una coloración verde en las aguas, en un sector cercano al río Paraná, donde confluyen los caudales de los arroyos Tacuary y Lima. Este último es un pequeño curso de agua que viene desde la zona norte del distrito y arrastraría restos orgánicos de viviendas y establecimientos agrícolas e industriales instalados en su zona de influencia.
El agua del pequeño arroyo Lima cae en el subembalse del arroyo Tacuary, que está convertido en un gran lago de aguas semiquietas. La aparición de las manchas verdes alarmó a los pobladores ribereños, ya que tienen similares características a las algas tóxicas que contaminaron el lago Ypacaraí.
Este municipio cuenta con tres playas sobre el río Paraná y los ribereños temen que terminen poluidos como el espejo de agua que comparten San Bernardino, Areguá, Ypacaraí e Itauguá.
Los habitantes sospechan que el origen de la aparición de las manchas verdes sean productos químicos utilizados en los cultivos de arroz en la zona.
Técnicos de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) y de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) tomaron el jueves último muestras de agua del arroyo Tacuary para su análisis ante el evento registrado. Sin embargo, tras las intensas lluvias registradas el lunes 29 de mayo en la zona y los fuertes vientos terminaron por diluir las manchas.
“La situación no afectó a la población acuática, no encontramos ningún pez muerto”, indicó Nery Talavera, técnico ambientalista de la EBY. El profesional integró el equipo encargado de la toma de muestras.
Piden apoyo de Seam
Tras la aparición de las manchas verdes en el agua, el intendente municipal Germán Gneiting (ANR) pidió la intervención de la Secretaría del Ambiente (Seam) para que se realicen los estudios que permitan determinar las causas. Nos preocupa esta situación, reconoció.
Refirió que durante una inspección sobre el curso del agua del arroyo Lima, donde se habría generado el problema, encontraron que en una zona muy cercana a la desembocadura en el Tacuary existe una planta industrial procesadora de arroz y un poco más arriba un criadero de cerdos.
Sobre el caso de la planta arrocera, el intendente dijo que pudo observar que tienen una planta de tratamiento de efluentes y que el agua que arroja al arroyo es limpia por lo que no estaría contaminando.
Este no sería el caso de la chanchería, por lo que pidió que sean los técnicos de la Seam los que determinen lo que está pasando.
Intervención
El 7 de febrero de este año la fiscalía de delitos ambientales llegó a la propiedad de la “Fundación Germán y Elsa Wilke”, cuyo titular es Miguel Gneiting, padre del intendente Germán Gneiting. La comitiva confirmó que su cultivo de arroz está a escasos metros de la estación de bombeo de agua del río Paraná para la planta potabilizadora del municipio.
El área de siembra se encuentra sobre una zona ribereña del río Paraná, en transgresión a una disposición municipal que prohíbe todo tipo de actividad de esta naturaleza en un radio de 1.000 metros.
Escasa profundidad
Otro tema que preocupa es el escaso nivel de profundidad que tiene el subembalse del arroyo Tacuary, dijo el intendente Germán Gneiting. “No soy técnico, pero creo que el nivel mínimo de profundidad que debe tener el agua en el subembalse es de 1,50 metros, pero aquí tenemos lugares con apenas unos pocos centímetros de profundidad. Tal vez haga falta dragar el lugar”, señaló el jefe comunal de Carmen del Paraná.
Gneiting aclaró además que la situación no afecta a las tres playas con que cuenta el municipio sobre el río Paraná. El punto registrado está lejos, aguas abajo de la zona donde aparecieron las manchas verdes, explicó el intendente.
