3 DE MAYO, Caazapá (Antonio Caballero, corresponsal). La marcha “Por la vida” fue encabezada por el intendente local, Arnaldo Andrés Aquino (PLRA), y nucleó a todos los sectores, políticos, sociales, deportivos y religiosos para condenar el asesinato de una persona de bien.
Más de 1.000 personas se sumaron a la movilización que se realizó en la tarde de ayer. Partió del templo local y se dirigió hasta la compañía Gasory (unos 2 km al norte del centro urbano de 3 de Mayo, sobre la ruta principal que conecta con la capital departamental Caazapá). En se punto se llegó hasta el Servicentro de propiedad del comerciante asesinado por dos sicarios que dispararon varios tiros contra la humanidad de Báez Vera, quien falleció en el camino al hospital de Yuty.
El intendente municipal presentó sus condolencias a los familiares de la víctima y prometió trabajar para erradicar la violencia de su distrito. Pidió mayor infraestructura para la Policía Nacional de la localidad, patrulleras y más personales (actualmente la comisaría local cuenta solamente con 7 efectivos policiales).
El diputado nacional por el Dpto. de Caazapá, Olimpio Rojas Villalba (PLRA), dijo que la violencia no tiene color, a los delincuentes no les interesa religión ni credo y así como le tocó a un empresario y político colorado le puede tocar a cualquiera. Prometió solicitar una brigada de investigación de la Policía Nacional para el distrito de 3 de Mayo.
El legislador, además, propuso la formación de la guardia ciudadana, para que los pobladores se conviertan en informantes de los investigadores y puedan ser auxiliares de la justicia.
La comisión de Seguridad ciudadana encabeza el presidente de la Junta Municipal, Roberto Benítez.
El asesinato
Esteban Báez Vera (51), precandidato colorado para la intendencia de 3 de Mayo en las últimas elecciones, fue asesinado a las 06:30 del domingo 5 de marzo, cuando dos desconocidos llegaron hasta la estación de Servicios Corona, de su propiedad. La víctima, que recibió varios disparos en el cuerpo y la cabeza, fue auxiliada por su hijo pero murió en el camino al hospital de Yuty.
Los asesinos escaparon hacia el norte de Gasory, quemando el auto en un camino vecinal de la compañía Anteojos y huyeron en motocicleta presumiblemente cruzando el Río Tebicuary con destino a Itapúa.
