Varias contradicciones y suspicacias giran en torno a la licitación para pavimentar la ruta que une Luque con San Bernardino, que el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) declaró desierta en el Tramo I y no en el Tramo II.
El Tramo I comprende la realización de 10 kilómetros de carpeta asfáltica de cinco centímetros, además de la regularización de empedrado que aumentaría el espesor del asfalto a 7 cm.
El trabajo en ese tramo también debía incluir el levantamiento y nueva colocación de 2,5 kilómetros de empedrado para poder colocar encima el asfaltado.
La empresa Proel Ingeniería, de Augusto Ortellado, propuso realizar el trabajo por un precio unitario de US$ 880.000 el kilómetro, pero fue rechazada pese a cumplir con todos los requisitos del pliego de bases y condiciones, debido a que la oferta superaba el precio de referencia en 31%, según dijo el viceministro de Obras, Leoncio Rojas Molinas.
Sin embargo, el MOPC no se opuso a la adjudicación del Tramo II al Consorcio del Lago, compuesto por Enrique Díaz Benza y Chávez Construcciones. En este caso, el precio unitario fue de US$ 850.000 por kilómetro, pero para realizar terraplén y tratamiento triple.
Esta obra incluye la mezcla de piedra triturada fina con un poco de asfalto, que equivale a un espesor de 1,8 cm.
Otro dato curioso es que la empresa Díaz Benza había realizado un trabajo con iguales características para el MOPC en las Rutas VIII y X, en el marco de un contrato anterior que sigue vigente hasta la fecha. Pero, en este caso, el precio del terraplén fue solamente de US$ 550.000/km.
Incluso, en este contrato de menor precio el trabajo es más complejo, porque además de terraplén hay en la obra, lo que los constructores denominan “variantes”, que son montes que hay de “desmontar” e incluso se deben construir puentes. Los detalles se pueden encontrar en la página web de contrataciones (www.contrataciones.gov.py), ingresando el ID del llamado número 121.865.
Augusto Ortellado, de Proel Ingeniería, afirmó que el MOPC no disimula su intención de desalentar a las empresas emergentes. Por eso pone trabas a las más pequeñas de modo a poder “seguir reinando con las grandes”, en alusión directa a las aglutinadas en la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa).
A su vez, el presidente de la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco), Jorge Moreno, señaló que es una lástima que el MOPC haya decidido declarar desierta la licitación Luque- San Bernardino en uno de los tramos, ya que afecta a una empresa emergente, miembro de la Capaco.
Para Moreno, el ministerio debería responder a la ciudadanía “por qué declara desierta la licitación de uno de los tramos por una diferencia total de US$ 2 millones, pero continúa con el tramo dos en el que hubo US$ 4 millones de diferencia”. Cuestionó, además, que las autoridades de Obras Públicas tengan actitudes diferentes ante la misma situación. Anunció que la Capaco analizará este caso específico en reunión de sus directivos y sentará una postura que será transmitida al MOPC.
