María Domínguez, de la Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres trabajadoras rurales e indígenas (Conamuri), dijo que la comunidad quedó sin el suministro de agua potable desde hace seis meses a raíz de la rotura de caños. Deben trasladarse a compañías lejanas para conseguir el vital líquido, explicó.
Además, solicitaron que el Gobierno les brinde mejores servicios de salud, educación, así como la creación de fuentes de trabajo. A raíz del abandono en que están sumidos, muchos optan por emigrar a las ciudades, dijo el líder Toba Quom, Jacobo Torres.
Indicó que unas 800 personas de la comunidad tienen que ingeniarse para subsistir. Aseguró que al Instituto Paraguayo del Indígena (Indi) no le preocupa la situación en que están.
