COMUNIDAD INDÍGENA VY’A RENDA, Concepción (Aldo Rojas Cardozo, corresponsal). El cambio que se está dando en esta comunidad de colonia Hugua Ñandu, ocupada por los indígenas mbya guarani, se puede observar desde el momento de ingresar a su hábitat. La obtención de una personería jurídica, la colocación de un cartel indicador de acceso a la aldea y una bandera paraguaya, son algunos aspectos positivos que se pueden encontrar.
La aldea es conocida y admirada desde que, el 12 de enero de 2010, sus integrantes rechazaron la carne enviada por “cortesía del EPP” proveniente de los animales de la estancia del entonces secuestrado Fidel Zavala. A partir de ese momento, las ayudas de diversas instituciones empezaron a llegar a la aldea, que es considerada como la zona principal de operación de la banda criminal.
Además de las ayudas recibidas, los mbya guarani entendieron que debían poner de su parte para lograr mejorar su nivel de vida.
El líder de la comunidad, Isidro Fernández, dijo que desde que recibieron las cooperaciones comenzaron a cultivar sésamo, maíz, batata, mandioca, poroto y otros rubros de autoconsumo.
“Gracias a la ayuda de muchas personas e instituciones hemos mejorado el nivel de vida de los pobladores de Vy’a Renda”, señaló.
Además, poseen 34 animales que fueron donados por la Asociación Rural del Paraguay (ARP) y el ganadero Fidel Zavala, quien estuvo secuestrado por el EPP en 2010.
Los nativos recibieron capacitación por técnicos especializados en cría de animales, cultivo y el almacenamiento de granos.
Agua y luz
Una urgencia en la comunidad era el abastecimiento de agua. Anteriormente, los indígenas debían caminar varios kilómetros para poder conseguir el vital líquido. Además, la naciente de la que se proveían del agua está ubicada en una propiedad privada.
Cuentan además con servicio de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), mediante gestiones de la ARP.
Escuela
Un total de 70 niños asisten a la escuela ubicada dentro de la propia comunidad. Alumnos desde el preescolar hasta el 4º grado reciben educación, todos los días. Actualmente, el Ministerio de Educación y Cultura está construyendo dos aulas de material cocido, lo que ayudará a mejorar las condiciones de enseñanza, ya que los escolares dan clases en una precaria construcción de madera.
Carencias en escuela
La profesora Asunción Báez de Espinoza, quien tiene a su cargo la enseñanza ad honorem de los alumnos del preescolar y primer grado en el turno mañana, dijo que una de las necesidades más urgentes es la provisión de materiales didácticos para los niños.
La docente, que no tiene rubro del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), vive en Hugua Ñandu, distante unos 15 kilómetros de la escuela y debe trasladarse diariamente en motocicleta.
