Obispo habla de “complicidad homicida” con grupo armado

El obispo de la Diócesis de Concepción y Amambay, monseñor Miguel Ángel Cabello, criticó la “complicidad homicida” de personas e instituciones que deberían intervenir y hacer justicia en la zona norte del país, donde impera el autodenominado EPP. Rogó para que cesen los asesinatos de gente inocente. También condenó los “descarados actos de corrupción” de autoridades.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/PE4K2GG5A5FDTPIION74L63M4U.jpg

CAACUPÉ (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). Mons. Miguel Ángel Cabello presidió la misa matutina del tercer día del novenario en honor de la Virgen de los Milagros de Caacupé. Pidió, “por favor”, evitar la muerte de más personas inocentes en manos del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) y afirmó que alguien tiene que hacerse responsable de los asesinatos cometidos por el grupo armado.

“Detengamos la complicidad homicida de personas e instituciones que deben intervenir y hacer justicia”, enfatizó.

“Cómo no recordar a las víctimas del grupo armado delictivo EPP en la zona norte, con varias personas asesinadas y otras con paradero desconocido, como Edelio Morínigo y don Félix Urbieta”, añadió.

PUBLICIDAD

Dijo que tampoco podemos olvidar las numerosas muertes causadas por el crimen organizado “o esas vidas que producen frutos de muerte: los narcotraficantes que comercializan y se enriquecen con sustancias que producen la muerte y destrucción de miles de jóvenes por el consumo de droga”.

Mencionó los emprendimientos que matan a poblaciones y nuestra naturaleza como consecuencia de la deforestación acelerada, la contaminación de los recursos hídricos, del Acuífero Guaraní, el uso indiscriminado de agroquímicos tóxicos. Muchas veces están muy cerca de las comunidades a las que ocasionan enfermedades y muertes, expresó el obispo.

También se refirió a las diversas corrientes de pensamiento como la llamada ideología de género, personas y organizaciones, que promueven impunemente la muerte de inocentes con el aborto, la perversión moral de niños y jóvenes en las mismas instituciones educativas y la tergiversación del auténtico concepto de matrimonio y la familia.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD