Las plantaciones de cítricos están siendo infestadas por la bacteria conocida como Huanglongbing (HLB), en la localidad de Caraguatay. Aunque no es peligrosa para los humanos, esta bacteria destruye las plantas y frutas.
A raíz de la irrupción de la bacteria, el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) declaró cuarentena y emergencia fitosanitaria en Cordillera, prohibió la comercialización y el traslado de los plantines y ordenó la destrucción de los mismos.
Los citricultores se reunieron el miércoles último con los diputados Milciades Duré (PLRA) y Amado Florentín (PLRA), el senador Julio Quiñónez (ANR), representantes de la Gobernación de Cordillera y del Senave. El encuentro se realizó en la compañía Cabañas.
Los productores solicitaron a las autoridades nacionales un subsidio acorde por las pérdidas de sus productos, teniendo en cuenta que no podrán realizar nuevos cultivos en las parcelas afectadas durante dos años. Además, el Senave exige la utilización de plantas certificadas sin virus, que deben ser cultivadas en invernaderos y no al aire libre para evitar el contacto con el vector de la bacteria, que es una cigarrita.
Explicaron que necesitan créditos blandos para la construcción de invernaderos y la compra de yemas y plantas certificadas.
Tanto los diputados como el senador Quiñónez prometieron acompañar el reclamo de los citricultores y arbitrar los medios necesarios para la obtención del subsidio y los créditos.
