La Comuna administrada por Miguel Meza (PLRA) ordenó la tala de árboles que, según la ingeniera forestal Nilda González, los mismos ya se encontraban muy dañados por hongos y termitas, lo que representaba todo un peligro para la gente que frecuenta el parque, según explicó la profesional.
“Los árboles que fueron sacrificados ya estaban muy dañados por hongos y termitas y era un peligro para la gente y en especial para los niños que vienen a jugar en el parque y ahora estamos reemplazando con plantas nativas”, expresó González, contratada por la Comuna para el trabajo.
Dijo que cuentan con 100 plantines de diferentes especies nativas, como lapachos, yvapurû y frutales para ubicar en la plaza y actualmente ya fueron plantados 34 en total, por lo que aseguró que el sitio no quedará desierto. Aseguró que se realizaron varios estudios y que solo aquellos afectados por hongos y kupi’i fueron echados. También dijo que aún existen otras plantas que serán derribadas, porque están secas. En el lugar, la Comuna construirá una pista para la práctica de fútbol de salón y básquet, circuito para patinaje, un escenario para eventos culturales y sanitarios.
Sin embargo, la determinación de la Comuna no cayó nada bien a los pobladores vecinos que repudian el hecho y aseguran que los árboles sacrificados estaban sanos y que solo por la construcción de la pista fueron derribados.
“Es mentira, esos árboles que cortaron estaban sanos. Solamente dos están secos, pero nunca 24. Solo echaron para la construcción estos árboles que tienen un valor sentimental porque nosotros con nuestros abuelos los hemos plantado y cuidado toda la vida”, expresó muy molesto Fabio Báez, uno de los vecinos.
