ENCARNACIÓN (Juan Augusto Roa, de nuestra redacción regional). El temporal comenzó cerca del mediodía, con una tormenta de nubes negras que se asomó por el cuadrante sur-suroeste. La tormenta se desplazaba a gran velocidad y en escasos diez minutos hizo volar techos, chapas, carteles, toldos y los artefactos lumínicos instalados en el paseo de la Avenida Costanera. El sistema de alumbrado público sufrió graves daños.
Un local de venta de hamburguesas literalmente fue destrozado y las partes de su estructura, de madera y chapas de zinc, quedaron esparcidas a lo largo del paseo peatonal.
No se registraron víctimas humanas por el solo hecho de que se trataba de un lunes y porque el tiempo estuvo nublado desde la mediamañana. En caso contrario el lugar estaría lleno de personas y se pudo haber registrado accidentes con las chapas de zinc y partes de carteles arrastrados.
Un local de atención al público de la municipalidad, ubicado frente a la playa San José, también sufrió serios daños. Tuvo rotura de todo el vidriado.
En el sector del “sambódromo”, en el centro cívico, volaron toldos, escenarios y varias de las carrozas. Una de ellas fue la del Centro de Cazadores de Itapúa, con la alegoría “Tributo a Mangoré”, evocando al genio de la guitarra clásica Agustín Pío Barrios. Fue una de las presentaciones más admiradas en las primeras dos rondas de los corsos encarnacenos. La carroza fue llevada a un taller para su reparación a fin de desfilar en las próximas fechas de las fiestas de carnaval.
Otras tres carrozas también sufrieron daños e igualmente fueron llevadas a talleres para su arreglo.
En el centro de la ciudad cayeron ramas de árboles, carteles y cables del tendido eléctrico. Varias partes del microcentro quedaron sin energía eléctrica por algunas horas.
En algunos barrios, como Itá Paso, Mbói Ka’ê y Pacú Cua, fueron reportados voladuras de techos y árboles caídos, según reporte del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Encarnación.
