El Parque Itá Cajón, que fue la antigua cantera jesuítico-guaraní de donde se extrajo el 80% de las piezas utilizadas para construir las Reducciones Jesuíticas de Trinidad.
Actuaron poetas, músicos y grupos de danzas itapuenses que se presentaron en un escenario rodeado de un gran paredón de piedra de 9 metros de altura.
Este histórico y atractivo lugar fue acondicionado y es explotado por la Municipalidad de Trinidad, ya que es un patrimonio histórico y cultural de la zona.
Participaron la Academia de la profesora Liz Jacquet y la escuela municipal de danzas “Mburukuja Poty”.
Trinidad registra un importante desarrollo urbanístico, con el asfaltado de avenidas. Tiene una fisonomía moderna y dinámica.
