ITAUGUÁ (Antonia Delvalle C., corresponsal).-A la falta de medicamentos y elementos requeridos para una atención básica, se suma el déficit de recursos humanos.
Ahora que se inicia la contingencia de pacientes con cuadros respiratorios, la farmacia no dispone de medicamentos como salbutamol, corticoides e ipratropio inhalatorios y el vacío central. Este último, un dispositivo que permite a los médicos hacer aspiración de secreciones a pacientes. Queda a cada rato fuera de servicio.
Si bien es cierto que estos problemas arrastran desde anteriores administraciones, se agudizó con el ministro de Salud Pública y Bienestar Social, Dr. Antonio Barrios, considerando que por decisión ministerial se decidió centralizar el presupuesto del Hospital Nacional de Itauguá, que fue so pretexto de subsanar el déficit presupuestario que dejó la administración del Dr. Víctor Ramírez, director general, y el Dr. Mauricio Ortiz, director médico.
Estos, según nuestras fuentes, a mansalva contrataron recomendados del diputado liberal Salustiano Salinas, sin tener respaldo presupuestario.
La preocupación de los jefes de servicios y departamentos crece porque los medicamentos, insumos y elementos indispensables llegan con cuentagotas, lo que hace que casi siempre estén desabastecidos.
Argumentan que varias licitaciones hechas por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSP y BS) para adquisiciones fracasaron, lo que hizo que todo se retrase.
Además, cuestionan al director actual, Dr. Gustavo Ortiz, que “no se ponga la camiseta para trabajar codo a codo” con ellos en busca de las soluciones, y que en vez de contratar a personal de blanco, incluya en la nómina a personal no prioritario (ver artículo de abajo). Dijeron que hacen falta más profesionales especialistas en las salas de urgencias.
Sala para pediatría
La Dra. Raquel Lovera, jefa del Servicio de Urgencias de Pediatría, indicó que se precisa de personal para dar mejor cobertura a las guardias, mientras que a nivel de infraestructura dijo que es prioritaria la terminación de una sala.
Explicó que desde hace un año y medio los pacientes se exponen a infecciones al no poder salir a las salas comunes.
“Estamos con una terrible carencia de insumos y medicamentos. Las licitaciones se centralizaron, entonces no se conoce la problemática del hospital y nos envían cantidades que duran apenas unos días. La cantidad de pacientes se triplicó y las complejidades se cuadruplicaron, acotó.
Advirtió que la Urgencia, a diferencia de salas que manejan ya pacientes crónicos o internados, tiene la difícil misión de dar respuesta inmediata y no pueden esperar a que vaya el familiar a comprar medicamentos e insumos en las farmacias externas, que a su vez están como a 800 metros, en las afueras del hospital.
“Al no tener ciertos insumos básicos, esto repercute en el trabajo y la atención que nosotros podemos dar y no solamente en no dar una respuesta en el momento preciso, sino también en el área de internados hace que la estadía de pacientes se prolongue. Esto conlleva a un mayor riesgo de contraer infecciones intrahospitalarias y un mayor riesgo de morbimortalidad”, explicó.
Añadió que esta situación lleva a los profesionales a exponerse al reclamo de los familiares, “pero lastimosamente ya no está en nuestras manos dar respuestas si no contamos con lo que necesitamos para brindar asistencia debida”, lamentó.
Déficit de insumos
El Dr. Justo Carlos Melgarejo, jefe del Departamento de Urgencia de Adultos, señaló que en su área se tiene el mismo déficit, tanto de insumo como de personal.
Dijo que precisan entre 30 y 40 médicos para poder cubrir las guardias.
“En cuanto a medicamentos e insumos es fluctuante. Solemos tener y no tener lo básico como antibióticos, tubo endotraqueal, leukoplast, (cinta adhesiva para asegurar vendajes), entre otros.
“Desde el principio acompañamos, compramos hasta de nuestro bolsillo para dar una atención básica, porque creíamos que nos darían respuesta para mejorar el departamento y dar asistencia de calidad a pacientes, pero hasta ahora no hay repuesta. Con esta reunión con el ministro lo que queremos es aportar nuestra bolsa de arena, no granito de arena, a la gestión pública”, resaltó.
