El intendente de San José de los Arroyos, Hammy Chávez (ANR), mencionó que en el distrito fueron censadas 1.280 familias damnificadas para que puedan ser asistidas. Existen otros 500 reclamos de familias que están esperando verificación para llegar con la ayuda.
“Estamos cerca de los 1.800 afectados. La ciudad fue afectada en un 90%. Mi casa también fue afectada”, comentó Chávez en conversación con radio ABC Cardinal.
“Así como están las cosas, tenemos 15 años para volver a estar como estábamos”, expresó.
De las 20 compañías perjudicadas, ocho días después, nuevamente sufrieron los embates de otro temporal las zonas de Yhaca, Arazapé y Potrero Oculto.
Las compañías San Ignacio de Loyola, Mandiho, Costa Pucú, Irala Potrero, entre otras continúan sin servicio de la ANDE, sin suministro de agua corriente y tampoco tienen comunicación telefónica.
Chávez precisó que 31 transformadores de la ANDE fueron afectados y desde el terrible día ocho cuadrillas (60 técnicos) trabajan para restablecer los servicios.
“Hay impotencia. Hay personas que se quedaron con el cimiento de sus casas; 15 tinglados grandes volaron; 22 instituciones educativas dañadas, de las cuales en nueve no pueden dar clases los niños”, dijo.
Clubes, la Municipalidad, la Junta de Saneamiento, el colegio parroquial, la iglesia, el polideportivo, el Sportivo San José, un tradicional supermercado, todos sufrieron daños, indicó. Aseguró que San José de los Arroyos fue incluso más afectado que Itacurubí de la Cordillera y Santa Elena, ambos municipios de Cordillera.
Los vientos huracanados fueron devastadores. “No sabemos qué hacer, por dónde empezar... árboles caídos por todos lados, (los vientos) rompieron todo lo que había, rompieron casas, rompieron murallas... parece la Franja de Gaza si uno ve...”.
El jefe comunal indicó que ahora deberá replantear los proyectos “hermosos” que tenía para el distrito, ya que se deben atender las “prioridades de hoy”.
Destacó el apoyo del Gobierno nacional a través de los ministerios y entidades de servicios para atender las situaciones de emergencia.
Hay zonas rurales ubicadas a 20 kilómetros a donde es difícil llegar. Los habitantes de esas comunidades ayudan para restablecer los servicios y reparar lo necesario, dijo.
“Se siente una inmensa impotencia al ver a niños descalzos y señoras que no tienen nada que comer, saber que compatriotas están sufriendo”, expresó Chávez.
