El objetivo de la candidatura costarricense tiene como objetivo impedir que Venezuela se haga con una de las dos vacantes correspondientes a Latinoamérica en el organismo con sede en Ginebra (la otra candidatura es de Brasil).
Los exmandatarios recordaron que el consejo de DD.HH. denunció en septiembre pasado “la alarmante situación de los derechos humanos” en Venezuela, “que está marcada por pautas de violaciones que afectan de forma directa e indirecta a todos los derechos humanos”.