Renegociar con el FMI, primer desafío para Fernández

El peronista Alberto Fernández asume la presidencia de Argentina mañana. Su primer desafío: renegociar la deuda con el FMI. El futuro luce duro, pero tendrá el Congreso de su lado y tiempo antes de que lleguen los vencimientos.

El mandatario saliente de Argentina, Mauricio Macri (i), saluda al presidente electo, Alberto Fernández (d), durante una misa ayer, en la localidad de Luján, en la provincia de Buenos Aires.
El mandatario saliente de Argentina, Mauricio Macri (i), saluda al presidente electo, Alberto Fernández (d), durante una misa ayer, en la localidad de Luján, en la provincia de Buenos Aires.Archivo, ABC Color

BUENOS AIRES (AFP). Ha prometido “poner a Argentina de nuevo en pie”, tras más de un año de recesión, alta inflación, desempleo y pobreza.

Fernández, sin un partido propio, trae como aval su experiencia como jefe de gabinete en el gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) y durante el primer año del de Cristina Kirchner (2008), quien será su vicepresidenta y liderará el Senado.

De talante moderado y pragmático, logró en fórmula con Kirchner agrupar a la oposición peronista, que abarca todas las corrientes de derecha a izquierda, tras años de divisiones.

Conformó un gabinete en el que están representadas todas las tendencias. “Quise que la unidad se refleje en el gobierno”, dijo Fernández al presentar a su equipo.

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El primer problema que deberá afrontar Fernández será la renegociación de la deuda, tanto con el Fondo Monetario Internacional (US$ 44.000 millones recibidos desde 2018) como con bonistas. En total, la deuda externa argentina asciende a más de US$ 315.000 millones, cerca de 100% del PIB.

Escogió a Martín Guzmán como ministro de Economía, un colaborador del Nobel de Economía Joseph Stiglitz, que considera “imperioso” reperfilar los vencimientos de capital y de intereses.

La economía cerrará este año con una inflación en torno a 55%, pobreza cerca de 40% y una depreciación monetaria de casi 40%. Pero en sus cuatro años de gobierno, el saliente presidente Mauricio Macri logró bajar el déficit fiscal de cerca de 5% del PIB a 0,5% y deja de reservas internacionales unos US$ 43.800 millones.

Además, será el primer presidente no peronista que termina su mandato desde que en 1945 surgió ese movimiento que marcó a fuego la política argentina.

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A misa en actitud de concordia

El presidente electo argentino, Alberto Fernández, y el mandatario saliente, Mauricio Macri, presenciaron ayer juntos a una misa por la “unidad y la paz” convocada por la Iglesia Católica, en Buenos Aires.

Se sentaron juntos y se abrazaron al final, en el momento en el que se dieron la paz, dos días antes del traspaso de poderes que pondrá fin al Gobierno de Macri e iniciará el de Fernández.

“Todos somos conscientes que lo que viene, lo que ya estamos viviendo en el mundo, en nuestra América Latina, no es fácil, y para seguir construyendo esta Nación bendita necesitamos de todos. Nadie sobra en esta construcción”, alertó el arzobispo Jorge Eduardo Scheinig. (EFE)

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