PEKÍN (AFP). El virus ya ha alcanzado a más de una veintena de países, incluyendo España, el Reino Unido, Rusia y Suecia, mientras que África y América del Sur parecían de momento exentas de la epidemia, que se cobró la vida de 259 personas en China.
También aumentó el número de personas infectadas en China, a 11.791, después de que el pasado viernes se diagnosticaran 2.100 nuevos casos, anunció el sábado la Comisión Nacional de Salud.
Ante la gravedad de la situación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió el jueves declarar la epidemia “emergencia de salud pública de alcance internacional”.
Para declarar la “emergencia global”, existen tres criterios: que se trate de un evento extraordinario, que constituya un riesgo de rápida expansión en otros países, y que requiera una respuesta coordinada internacional.
Un buen número de países enviaron aviones a la zona en la que apareció el brote para repatriar a sus ciudadanos, otros optaron además por cerrar sus fronteras e imponer restricciones a la circulación.
Washington anunció medidas excepcionales para cerrar sus fronteras o para imponer la cuarentena a los viajeros procedentes de China, y sobre todo del epicentro de la epidemia, la ciudad de Wuhan (centro) y su provincia, Hubei; sean o no estadounidenses.
A partir de hoy las autoridades prohibirán la entrada a su territorio a todas las personas no estadounidenses que hayan estado en China en las últimas dos semanas, decretó el secretario de Salud, Alex Azar.
A los estadounidenses que hayan visitado Hubei en las dos semanas anteriores se les impondrá una cuarentena de hasta 14 días.
Cuarentena
La epidemia apareció en diciembre en un mercado de Wuhan, una metrópolis que, de facto, se encuentra en cuarentena desde el 23 de enero. Tanto la ciudad como su región, donde viven unos 56 millones de personas, están aisladas del mundo.
En otras partes del país, el miedo al contagio se apoderó de los habitantes, recelosos de salir de sus casas. Cuando salen lo hacen con mascarilla.
En la entrada de un gran parque de Pekín, prácticamente desierto, un guardia le tomaba la temperatura a los pocos viandantes con un termómetro electrónico.
Aunque el coronavirus ha llegado a una veintena de países, el 99% de los casos se han diagnosticado dentro de China, especialmente en la provincia de Hubei y con mayor incidencia en Wuhan, foco donde se presume que se originó el virus.
Síntomas
Los síntomas del nuevo coronavirus, denominado 2019-nCoV provisionalmente por la OMS, son en muchos casos parecidos a los de un resfriado, pero pueden venir acompañados de fiebre y fatiga, tos seca y disnea (dificultad para respirar).
Tiene un período de incubación de hasta dos semanas y “el contagio es posible durante el período de incubación”, incluso antes de que aparezcan los síntomas, señaló Ma Xiaowei, jefe de la Comisión Nacional de Salud.
