A 60 años del armisticio de la clave Guerra de Corea

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De 1950 a 1953, las democracias liberales, que habían vencido a las dictaduras fascistas pocos años antes, enfrentaron su primera gran prueba bélica contra las dictaduras comunistas, en la Guerra de Corea.

PYONGYANG, SEÚL y WASHINGTON (EFE y AFP). Ayer se conmemoró el 60° aniversario de la firma del armisticio que puso fin a las hostilidades de la Guerra de Corea (1950-53), una guerra técnicamente aún abierta, pues hasta hoy día no se ha firmado un tratado de paz definitivo.
Fue el primer gran conflicto armado en el teatro de la Guerra Fría.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, rindió homenaje a los caídos en el conflicto que enfrentó a las democracias liberales, enmarcadas dentro de las Naciones Unidas, y lideradas por Estados Unidos, contra la dictadura comunista, en esa ocasión encabezada por China, que dio su apoyo al régimen de lo que hoy es Corea del Norte.

Estados Unidos

Desde el monumento en que se rememora ese conflicto en Estados Unidos, que se cobró unos dos millones de vidas y que ha sido apodado la “Guerra Olvidada”, Obama dijo que los veteranos “se merecen algo mejor” por sus “hechos brillantes” en un conflicto especialmente duro. “No hay guerra que deba ser olvidada”, afirmó.

“A diferencia de la II Guerra Mundial, la de Corea no movilizó a nuestro país y estos veteranos no regresaron a desfiles. A diferencia de la Guerra de Vietnam, la de Corea no dividió al país y estos veteranos no regresaron a protestas. Entre muchos estadounidenses cansados de la guerra había un deseo a olvidar”, recordó.

Cerca de 34.000 soldados estadounidenses perdieron la vida en esa guerra y los restos de unos 8.000 de ellos aún descansan en el campo de batalla en territorio norcoreano.

El presidente también aseguró que “con toda confianza” se puede decir que la Guerra de Corea fue una “victoria”, ya que se consiguió que ahora 50 millones de surcoreanos vivan en libertad.

“Corea nos ha enseñado los peligros de no estar preparados... Hoy, cuando finalizamos una década de guerra y reorientamos nuestras fuerzas para el futuro... nuestros aliados y adversarios deben saber que los Estados Unidos de América mantendrán las Fuerzas Armadas más fuertes jamás conocidas, sin que nada lo impida”, aseveró Obama.

EE.UU. comandó un contingente de Naciones Unidas, integrado por 16 naciones, entre ellas Colombia, para asistir a Corea del Sur y hacer frente a las tropas norcoreanas y sus aliados comunistas chinos y soviéticos, que en conjunto superaban el millón y medio de soldados.

Corea del Norte

El régimen norcoreano exhibió ayer su arsenal y el fervor patriótico de su pueblo con un desfile militar colosal, con motivo del 60 aniversario del armisticio que puso fin a la guerra de Corea.
Durante dos horas, los militares cruzaron la inmensa plaza Kim Il-Sung, en el corazón de Pyongyang, engalanada con los colores nacionales.

El número uno norcoreano, Kim Jong-Un, contempló junto con el vicepresidente chino Li Yuanchao el paso de las columnas de tanques y de misiles de diverso alcance, emplazados sobre lanzaderas gigantescas, con una coreografía ideada para mostrar la unidad del pueblo en torno a su único líder.

Les siguieron otros tipos de misiles, tanques, lanzacohetes y cañones, mientras los aviones de combate y los helicópteros surcaban el cielo cubierto de nubes.

El arsenal exhibido incluía misiles Musudan de medio alcance, pero también lo que parecía un misil de largo alcance KN08.

Corea del Sur

Las ceremonias del 27 de julio fueron más discretas en Corea del Sur, pero quizás más significativas.

En Seúl, la presidenta, Park Geun-Hye, instó de nuevo a Corea del Norte a la paz, renunciando a sus aspiraciones nucleares.

“Si el Norte hace la elección correcta, desarrollaremos nuestros intercambios y cooperación y abriremos el camino de la prosperidad del Norte y del Sur”, dijo.