Fuentes parlamentarias consultadas vaticinaron un debate extenso debido a que casi la mitad de los senadores tomará la palabra.
El proyecto enviado a la Cámara Alta por Cristina Fernández cuenta, además del oficialismo, con el apoyo del radicalismo y el socialismo, las mayores fuerzas de oposición parlamentaria, que adelantaron que acompañarán la iniciativa con algunas disidencias en particular.
Con este panorama, el oficialismo se apresta a convalidar sin sobresaltos el proyecto en el Senado para su remisión a la Cámara de Diputados, donde el gobernante Frente para la Victoria también es mayoritario y confía en sacar adelante la ley el próximo 3 de mayo.
El proyecto declara de utilidad pública y sujeto a expropiación un 51% de las acciones de YPF en manos de Repsol, titular de una participación total del 57,43% en la petrolera argentina, también participada por el grupo argentino Petersen (25,46) y el Estado argentino (0,02%) y cuyo restante 17,09% se cotiza en las Bolsas de Buenos Aires y Nueva York.
La ley también prevé la expropiación de las acciones de Repsol en YPF Gas, la mayor distribuidora minorista de gas licuado de petróleo envasado de Argentina.
La iniciativa fue enviada al Parlamento el pasado día 16, el mismo día en que Fernández decretó la intervención de la mayor productora de hidrocarburos de Argentina.
Repsol aseguró en un aviso publicado ayer en la prensa que “es falso” que YPF “no haya invertido lo suficiente” y resaltó que ha desembolsado “más de 20.000 millones de dólares” entre 1999, cuando tomó el control de la firma argentina, y 2011.
El grupo español afirmó que las inversiones de YPF han sido “muy superiores” a las de otras petroleras que operan en Argentina.
Repsol reclama 10.000 millones de dólares en compensación por las acciones que le serán expropiadas, cifra que el Gobierno argentino se niega a pagar.
Los interventores de YPF continuaron ayer con su ronda de reuniones con directivos de compañías petroleras en busca de acuerdos para impulsar la producción de hidrocarburos.
Cristina, “angustiada”
Buenos Aires (EFE ). La Presidenta dijo que se sintió “angustiada” cuando anunció su “difícil” decisión de expropiar el 51% de la petrolera YPF a la española Repsol, debido a la ausencia de su difunto esposo y antecesor, Néstor Kirchner. “Quiero confesarles algo: nunca había estado tan nerviosa (...) Más que nerviosa, estaba angustiada”, dijo la Mandataria, pero afirmó que su decisión cambiará “definitivamente el perfil de un país que un momento creyó que se podía vivir sin trabajar y sin producir”.
