Las autoridades controlan con firmeza este proceso que finalizará, según los expertos, con el anuncio de un veredicto decidido de antemano por la dirección comunista.
“Siento que debo asumir cierta responsabilidad en (el hecho) de que este dinero”, unos 5 millones de yuanes (612.000 euros) “llegara a la cuenta (bancaria) de Gu Kailai”, su esposa, declaró el ex alto cargo al tribunal de Jinan en el tercer día de proceso.
El dinero estaba en un principio destinado a un proyecto de construcción en la ciudad de Dalian, donde Bo era alcalde.
“Fui demasiado negligente, eran fondos estatales”, añadió Bo, según las transcripciones del juicio facilitadas por el tribunal ante el que comparece desde el jueves.
Bo, quien negó tajantemente los hechos imputados desde el comienzo del juicio, reconoce así por primera vez ante el tribunal una parte de responsabilidad en uno de ellos.
Bo, exmiembro de la poderosa oficina política del Partido Comunista, está acusado de aceptar sobornos con su esposa, Gu Kailai, y su hijo, Bo Guagua, por valor de 2,67 millones de euros por parte de dos hombres de negocios, Tang Xiaolin y Xu Ming, amigos del matrimonio.
Bo está acusado también de abuso de poder por entorpecer una investigación criminal contra su esposa, reconocida culpable en agosto de 2012 del asesinato de un empresario británico.
Bo admitió “errores” relacionados con la investigación del asesinato.
