Los pollos en los que se ha confirmado esa gripe y de los que se sospecha que infectaron a las personas “no muestran signos visibles de enfermedad, lo que hace muy difícil detectar ese virus”, explicó la OIE.
“Nos enfrentamos a una situación bastante excepcional porque tenemos que lidiar con un virus de gripe muy poco patógeno para los pollos, pero que puede causar una enfermedad severa cuando infecta a los humanos”, precisó el director general, Bernard Vallat.
La organización, que tiene un laboratorio de referencia para la gripe aviar en China (en Harbin), señaló que sustenta sus conclusiones en los informes que ha recibido de las autoridades veterinarias de ese país.
Afirmó que para la eliminación del virus en las granjas hay que proceder al sacrificio de los animales, pero que a medio plazo una de las “opciones clave” para controlarlo y prevenir su diseminación por la región podría ser la vacunación por un tiempo limitado.