“En África, China hace exactamente lo que hacían las potencias coloniales. Quiere las materias primas para alimentar su crecimiento económico, toma los recursos y deja a las poblaciones todavía más pobres”, dijo Goodall.
“Pero los chinos son más numerosos y las tecnologías han progresado. Es un desastre”, suspiró la célebre defensora de las causas medioambientales, que cumplirá 80 años en abril y ofrece con este motivo una serie de conferencias por todo el mundo para advertir de los peligros que acechan a nuestro planeta.
China, sumamente presente en todo África para explotar las riquezas mineras, está considerada también un importante mercado para los cuernos de rinoceronte y los colmillos de elefante, dos animales en peligro de extinción debido al aumento de la caza furtiva en los últimos años.
La que se dio a conocer con sus investigaciones sobre los chimpancés en Tanzania tiene sin embargo esperanzas. “Creo que China está cambiando”, aseguró.
