SANTO DOMINGO (EFE).En un registro realizado ayer de madrugada en la casa de Flores, que se encuentra detenido en EE.UU. acusado de narcotráfico, además de la droga se localizó un yate llamado “The Kingdom” registrado en Bahamas a su nombre, en cuyo interior se halló más droga, incluidos diez kilos de heroína.
La operación se llevó a cabo con la colaboración del departamento antidrogas de EE.UU. (DEA), que detuvo a un ciudadano venezolano, ahora testigo protegido.
Fuentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) de la República Dominicana consultadas por Efe se limitaron a informar de que el “caso se está investigando”.
El pasado lunes la agencia antidrogas dominicana ya había informado que se incautaron de 54 paquetes de una sustancia blanca, presumiblemente cocaína o heroína, en el citado yate de lujo en La Romana, y que había detenido a seis personas por el caso, pero no difundió sus identidades.
En el operativo colaboró la Armada dominicana y el Ministerio Público, precisó entonces la DNCD.
La droga estaba a bordo del yate “The Kingdom”, de 135 pies de eslora (largo) y 30 de manga (ancho), con bandera de la isla de Nassau (Bahamas), que estaba anclado en Casa de Campo.
Flores de Freitas y Efraín Antonio Campo Flores (este último ahijado del mandatario venezolano) fueron detenidos esta semana en la capital haitiana en un operativo encubierto de la fuerza estadounidense de lucha contra el narcotráfico.
Familia de la “Primera Combatiente”
CARACAS (Reuters). La primera dama de Venezuela tiene un largo historial de denuncias en su contra por emplear familiares en la Asamblea Nacional cuando la presidió, por lo que el arresto de sus dos sobrinos dio lugar a bromas en círculos opositores, como esta sardónica declaración “No toda su familia puede trabajar en el Parlamento”.
La noticia puso de nuevo el foco en Cilia Flores, una abogada de 62 años a quien su esposo, el gobernante Nicolás Maduro, bautizó como la “Primera Combatiente”.
Flores presidió por casi cinco años la Asamblea Nacional de su país hasta 2011, y desde ese período recibió críticas por crear una extensa red de familiares en cargos públicos.
Pastora Medina, que era diputada cuando Flores presidió la Asamblea, denunció en 2008 ante la plenaria del Parlamento y también en Fiscalía que la ahora primera dama se había saltado los protocolos legales de contratación pública.
“Tenía a toda su familia trabajando en la Asamblea”, dijo Medina. “Su familia no había concursado, pero igual pusieron a sus primos, sobrinos, hermanos”, agregó.