BUENOS AIRES (EFE, AFP). La detención esta semana de José López, uno de los hombres clave de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, mientras intentaba ingresar una millonaria suma de dinero en un convento resultó un golpe directo al kirchnerismo.
López, actual parlamentario del Parlamento del Mercosur (Parlasur) y quien ocupara la Secretaría de Obras Públicas durante los doce años del kichnerismo en el poder, fue sorprendido en la madrugada del pasado martes por la policía mientras intentaba ingresar bolsos con 8,9 millones de dólares y más de 150.000 euros en un convento de la localidad bonaerense de General Rodríguez.
Al calor del creciente escándalo, crece la indignación contra el Frente para la Victoria (FPV), que lidera la expresidenta Cristina Fernández, y llovieron las condenas contra el comportamiento de López, que durante su gestión manejó millonarias partidas para la obra pública, bajo la órbita del Ministerio de Planificación, que conducía al ahora diputado Julio de Vido.
El exministro, que está bajo la mira de la Justicia y de la Oficina Anticorrupción por otras causas, también tenía bajo su órbita al exsecretario de Transporte Ricardo Jaime, condenado ya por defraudación contra la administración pública y que afronta otras causas por presunta corrupción.
Fuga de dirigentes
Un día después, la fuerza que gobernó Argentina durante tres períodos consecutivos y que sufrió un duro revés en los comicios presidenciales del año pasado, en los que resultó vencedor Mauricio Macri, recibía otra mala noticia: tres diputados y una senadora abandonaron sus filas.
La decisión fue desligada del caso López, pero lo cierto es que el FPV sigue con su sangría, tras perder una quincena de diputados en febrero.
“El impacto político de la detención de López es tremendo. Hasta este caso, muy pocos dirigentes kirchneristas habían reconocido explícitamente que la corrupción es una realidad. Ahora, casi al unísono, hasta los kirchneristas más duros salen a reconocerlo”, dijo el analista político Patricio Giusto.
Para el experto, de la consultora Diagnóstico Político, esto “es un golpe de knock out al FPV”, cuya primera consecuencia es la fuga de legisladores concretada este miércoles y, aseguró, “lo más probable es que en las próximas semanas esta sangría se siga profundizando, con la posibilidad de que el FPV termine desapareciendo como fuerza política” .
Caerían pesos pesados
Para Giusto: “Es probable que sigan desfilando más funcionarios kirchneristas por tribunales y, eventualmente, De Vido y la misma expresidenta”.
López era investigado desde hace ocho años por presunto enriquecimiento ilícito y ahora, tras el escándalo en el monasterio, suma una causa por portar una arma sin un permiso vigente.
Detenido en circunstancias insólitas, hasta el propio kirchnerismo, para despegarse de su figura, impulsa su expulsión del Parlasur “por falta de decoro” .
