Esta vez, la mandataria convocó a los corresponsales extranjeros, ante los que reiteró sus argumentos contra el proceso e insistió en presentarse como víctima de una “conspiración” en la que apuntó que existen factores hasta “machistas”, informó la agencia EFE.
“Necesitamos entender que ese proceso no va a traer estabilidad política al país, porque rompe la base de la democracia”, denunció gravemente la jefa de Estado.
Rousseff volvió a minimizar las acusaciones formuladas contra ella, que se refieren a maniobras fiscales irregulares para manipular los resultados del Gobierno en los años 2014 y 2015, y sostuvo que se trata de prácticas contables incluso usadas por otros Gobiernos.
“No hay dolo, no hay dinero desviado, no hay corrupción”, dijo una y otra vez la Presidenta.
En el transcurso de su exposición llegó a afirmar que en todo el proceso en su contra hay un “componente fuerte” de machismo.
“Han dicho que estoy nerviosa, histérica, desequilibrada y hasta han insinuado que soy autista”, manifestó Rousseff, quien aseguró que “esto no pasaría si el presidente fuera un hombre”.
Cabe recordar que de Lula da Silva han dicho que era un “canalla”, “demagogo”, “delincuente”, entre otros epítetos.
Asimismo, adjetivos de esta calaña son empleados contra diversos presidentes y líderes políticos varones en diversos países.
No obstante, la grave denuncia de la mandataria brasileña sobre un supuesto golpe obliga a los Estados del continente a actuar en consecuencia, en virtud de los diversos compromisos de defensa de la democracia existentes.
Los demás países han de pedir al Brasil precisiones sobre sus denuncias, y actuar en consecuencia.
Cartas democráticas
* La “carta democrática” de la OEA dice textualmente: “La ruptura del orden democrático o una alteración del orden constitucional que afecte gravemente el orden democrático en un Estado Miembro constituye, mientras persista, un obstáculo insuperable para la participación de su gobierno” en los órganos de la Organización.
* El “Protocolo de Compromiso con la Democracia” de la Unasur establece las siguientes sanciones:
- Suspensión de los distintos órganos de la Unasur.
- Cierre parcial o total de las fronteras, incluyendo la suspensión y limitación del comercio, tráfico aéreo y marítimo, comunicaciones, provisión de energía, servicios y suministros.
- Promover la suspensión del Estado en otras organizaciones.
- Adoptar sanciones políticas y diplomáticas adicionales.
* La “carta democrática” del Mercosur prescribe que en caso de violentación del orden democrático debe darse “suspensión del derecho a participar en los distintos órganos” del Mercosur.
