El destructor USS Zumwalt tiene un perfil anguloso y una eslora (largo) de 610 pies (186 metros), pese a lo cual se muestra en los radares no más grande que un pequeño bote de pesca gracias a sus capacidades invisibles.
Esta nueva clase de destructores, que tiene previsto entrar en servicio en 2016, incorpora lo último en tecnología naval, como su sistema de energía alimentado por turbinas de gas y que provee tanto electricidad al buque como propulsión, mucho más limpia que la combustión tradicional.
Además de sus misiles guiados de última generación, el nuevo sistema eléctrico permitirá en el futuro integrar en esta clase cañones láser para derribar aviones no tripulados o lanzaderas electromagnéticas, un nuevo sistema de artillería ultrarrápido y más barato que el Pentágono está desarrollando.
