Diseñado por el arquitecto israelí Haim Dotan, el puente de seis metros de ancho une dos acantilados de la montaña Tianmen (“Puerta del Cielo”) a través de 99 paneles con tres capas de cristal, y está preparado para que sobre él circulen hasta 800 personas a la vez.
Los constructores probaron su resistencia recientemente, al hacer circular sobre él un camión de dos toneladas, e incluso se pidió a varias personas que golpearan su suelo con martillos y toda la fuerza posible, también con el fin de mostrar su dureza.
Esta no es la primera estructura de cristal que se edifica en China, donde este tipo de atracciones se han hecho muy populares.
Existen otras estructuras, pero de menor envergadura, como pasarelas adosadas a los acantilados, miradores que sobresalen sobre el vacío y algunos puentes.
