Peña Nieto recibió la Presidencia mexicana en un acto que se desarrolló poco después de la medianoche de ayer, pero quedaba pendiente el juramento constitucional ante diputados y legis- ladores, que fue lo que se realizó ayer, cerca del mediodía.
Calderón, antes de entregar la banda presidencial, la besó, en medio de gritos de legisladores a favor y en contra de Peña Nieto.
“Muy bien, Felipe, muy bien”, decían en favor del mandatario saliente. También se oyeron gritos como “Presidente, presidente” y “Asesino”, en referencia a Peña Nieto o Calderón, lanzados por legisladores a favor y en contra, respectivamente.
En la sede de la Cámara de Diputados, donde se reunió el Congreso bicameral, había una gran pancarta llevada por legisladores de la oposición, con cruces de luto, que decía: “Imposición consumada, México de luto”.
Los legisladores de izquierda portaban carteles con leyendas como “Estado fallido con Calderón a Estado vendido con su sucesor”, “Presidente de la violencia”, en alusión al mandatario saliente, y “candidato de telenovela”, sobre el entrante.
Pero también había pequeños carteles que portaban legisladores del PRI y que decían “Nos une México”.
La ceremonia se llevó a cabo después de más de una hora de retraso, mientras en las afueras de la sede legislativa se desarrollaban enfrentamientos entre manifestantes y policías.
Fuentes de los servicios de seguridad dijeron que en los choques hubo unos veinte heridos, uno con heridas graves durante los choques entre manifestantes y policías en las inmediaciones del Congreso horas antes del inicio de la ceremonia.
Aunque, a pesar de las protestas iniciales y las pancartas en la sede legislativa, la sesión tuvo grandes diferencias con respecto a la tumultuosa toma de posesión de Calderón el 1 de diciembre del 2006.
En esa ocasión, Calderón y su predecesor, Vicente Fox (2000-2006), tuvieron que entrar al recinto por puertas laterales, en medio de intentos de legisladores de la oposición por tomar la tribuna de la Cámara de Diputados.
