Enroque en Rusia: Medvédev premier y Putin, presidente

Este artículo tiene 13 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Dmitri Medvédev asumió ayer la jefatura del Gobierno ruso tras conseguir el previsto apoyo de la mayoría parlamentaria, que ratificó así el enroque en el Kremlin, después de la investidura como presidente del país de quien hasta el lunes encabezó el Ejecutivo, Vladímir Putin. El jefe de Estado asegura que no hubo “juego político” ni “trampa” en la promoción.

Fue el propio Putin quien presentó a los diputados a su candidato. “No dudo de que su entereza, su experiencia política y gestora le ayudarán a resolver las tareas más complicadas en el cargo de presidente del Gobierno”, dijo Putin en sus palabras de presentación del aspirante.

La candidatura de Medvédev obtuvo 299 votos a favor, mientras 144 diputados estuvieron en contra.

Para ser aprobado en el cargo de primer ministro, el aspirante, cuya promoción es prerrogativa exclusiva del Jefe del Estado, necesita el apoyo de al menos 226 de los 450 miembros de la Duma (Cámara de Diputados).

En caso de que los legisladores lo rechacen, el presidente de Rusia tiene la opción de presentar un nuevo candidato o de disolver la Duma y convocar nuevas elecciones.
En su intervención ante los diputados, Medvédev propuso aprobar cinco programas prioritarios referidos a la educación, la ciencia y la tecnología, la agricultura e industria forestal, la defensa del medio ambiente y la cultura.

Fiel a su tradición de no decir “no” a nadie, Medvédev declinó sin embargo la propuesta de posponer el ingreso de Rusia en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y abogó por mejorar el clima de inversiones del país y elevarlas hasta el 25-27 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB). En el terreno económico, propuso limitar el déficit presupuestario al 1 por ciento del PIB.

El flamante primer ministro enfatizó que “el Estado puede en algunos casos intervenir directamente en la economía, pero solo en caso de necesidad, con motivos claros para el mundo empresarial o en situaciones de crisis”.

Tras dos jornadas de manifestaciones opositoras en Moscú, que se saldaron con centenares de detenidos, Medvédev prometió dialogar con todas las fuerzas políticas.

Putin afirmó que en la promoción de Medvédev como primer ministro no hubo “juego político” ni “trampa”.