El Mandatario se refirió al hecho de que Naciones Unidas debe informar los próximos días 10 y 11 si Bolivia será readmitida en la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961, pero con la salvedad sobre el veto que impone ese documento al masticado de la hoja.
Bolivia se retiró durante el 2012 de la convención porque su artículo 49 veta el “acullicu”, también llamado “pijcheo”, con el argumento de que la planta sirve también para producir cocaína.
El Mandatario, quien es dirigente cocalero, siempre ha defendido que la coca en estado natural no es una droga y que solo se convierte en cocaína por la acción de químicos usados por los narcotraficantes.
La ONU mantiene sus reservas porque teme que otros países pidan legalizar otras sustancias vetadas.