Francisco habría ayudado a fugarse a varios opositores

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Decenas de perseguidos políticos, creyentes o no, fueron salvados por el padre Jorge Mario Bergoglio, hoy papa Francisco, de las garras de la dictadura militar argentina que entre 1976 y 1983 causó 30.000 desaparecidos, según la publicación de un periodista italiano que presentará su libro.

ROMA (ANSA).Es una suerte de “Lista de Schindler” del hoy Papa la que emerge de testimonios de algunos de ellos en el libro “La lista de Bergoglio. Los salvados por Francisco durante la dictadura. La historia jamás contada”, del periodista del diario Avvenire, Nello Scavo, que será publicado en octubre por la editorial Emi con el prólogo del Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel.

Las voces de quienes escaparon de la junta militar protegidos por el entonces provincial de los Jesuitas, junto a documentos inéditos como la trascripción del interrogatorio tomado en el 2010 al arzobispo Bergoglio por los jueces que indagaban sobre violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, reconstruyen una verdadera red clandestina levantada por el hoy Papa para salvar a los perseguidos.

También surgen indicaciones y consejos sobre cómo despistar a la Policía, sortear la censura u organizar fugas al exterior. Y todo con un coraje y una coherencia que ponían en riesgo su propia vida.

Entre los testimonios recogidos por Scavo, se encuentra la del jesuita Juan Carlos Scannone, hoy de 81 años, considerado el máximo teólogo argentino con vida.

Para no levantar sospechas

Scannone sostiene que nunca se habló del trabajo a favor de los perseguidos llevado a cabo por Bergoglio, y sus amigos siempre guardaron silencio para no sembrar la sospecha de que Bergoglio haya intentado manipular a su favor los hechos ocurridos en los años de la dictadura.

De todos modos, “al hacer una estimación prudente, diría que el padre Jorge puso a salvo aun centenar de personas” durante el régimen, indicó. Entre ellas a disidentes, sindicalistas, sacerdotes, estudiantes, intelectuales, ya sean creyentes o no creyentes.

El libro reconstruye la historia del sindicalista Gonzalo Mosca, escondido en el Colegio Máximo como “estudiante para un retiro espiritual”, y después enviado a Brasil. “Padre Jorge no solo me acompañó al aeropuerto, sino que llegó hasta la puerta del avión”, rememora.