La agencia China Nueva informó el domingo de que este virus se había propagado a la provincia de Henan, después de que en la víspera se registrara el primer caso humano en Pekín.
Hasta el sábado, la presencia en el ser humano del virus H7N9 seguía oficialmente circunscrita a tres provincias del este del país (Zhejiang, Jiangsu y Anhui) y a la Municipalidad de Shanghái, la gran metrópolis del este.
La industria de aves de corral en China ha perdido más de 10.000 millones de yuanes (1.240 millones de euros) desde que fue anunciado el primer caso de infección en el ser humano, según el diario Global Times, que pidió a los consumidores no ceder al pánico.
“El público debería contener su miedo para evitar un desastre en la industria de aves de corral”, dijo un editorial del periódico.
Pese a los datos oficiales de Pekín, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró esta semana que no hay “ninguna indicación” de que exista una transmisión de un ser humano a otro de ese virus.