“Hagan lío en diócesis”, conminó a los argentinos

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RÍO DE JANEIRO (ANSA). El papa Francisco dijo ayer a miles de argentinos que “hagan lío” y trabajen para sacar la religión a la calles, al hablar de manera coloquial en la catedral de Río de Janeiro, ciudad donde se realiza la Jornada Mundial de la Juventud.

Conocido por su disposición para acercarse al público en favelas e iglesias, Francisco admitió sentirse “enjaulado” por el protocolo que le impone el cargo. “¿Qué espero de la Jornada? Espero lío, que haya lío, que la Iglesia salga a las calles. Que nos defendamos de la comodidad, que nos defendamos del clericalismo”, afirmó.

Francisco instó a los jóvenes a que lleven el mensaje católico a la sociedad porque “si la Iglesia no sale, se convierte en una ONG y la Iglesia no puede ser una ONG”. Precisamente una de las preocupaciones del Sumo Pontífice es el cuadro de parálisis en el que está atrapada la Iglesia, no solo la de Argentina sino también la brasileña que de contar con una feligresía que representaba el 75% de la población en la década de 1990 cayó al 57% este año, según una encuesta publicada el domingo pasado.

La delegación argentina, con cerca de 40.000 personas, es la más numerosa entre decenas de países que están representados en la Jornada de la Juventud.

“En este momento la civilización se pasó de rosca (al rendir culto) al dios dinero; es una filosofía de la exclusión de los viejos, una eutanasia cultural” afirmó el Pontífice. “Los viejos tienen que hablar, ser la reserva cultural, no se peleen con los viejos” aconsejó el papa Bergoglio a sus compatriotas.