Las tareas de excavaciones en los campos del Castillo de Crathes, en Warren Field, a cargo de expertos de la Universidad de Birmingham (centro de Inglaterra), dieron con una serie de 12 pozos que imitan las fases de la luna y marcan los meses lunares.
Los arqueólogos concluyeron que el monumento habría sido creado por cazadores recolectores hace unos 10.000 años e incluía originalmente un poste de madera.
El calendario del Mesolítico fue creado miles de años antes que los primeros calendarios hasta ahora conocidos y que surgieron en la región de Mesopotamia.
Las conclusiones de la investigación fueron dadas a conocer en la revista especializada Internet Archaeology.
La distribución de los pozos también se alinea con el solsticio de invierno para proveer a los cazadores una “corrección astronómica” anual y de esa forma seguir mejor el paso del tiempo y el cambio de las estaciones.
Vince Gaffney, profesor de arqueología de terrenos de la Universidad de Birmingham y jefe del proyecto, afirmó que la evidencia hallada sugiere que las sociedades cazadoras y recolectoras de Escocia “tenían tanto la necesidad como la sofisticación para medir el tiempo a través de los años, y corregir los cambios estacionales del año lunar”.