CIUDAD HO CHI MINH (AFP).Este viaje, en el que la próxima escala será Filipinas, forma parte de la estrategia de reequilibrio de la política exterior estadounidense hacia la zona de Asia Pacífico promovida por el presidente Barack Obama.
John Kerry, católico practicante, aterrizó en Ciudad Ho Chi Minh (sur), la capital económica del país, donde asistió a una misa en la catedral de Nuestra Señora de Saigón, un gesto dirigido a las autoridades, a las que se les acusa de poner trabas a las libertades religiosas.
En la antigua Saigón, que cayó en abril de 1975 en manos de la comunista Vietnam del Norte, John Kerry ofrecerá un discurso ante hombres de negocios estadounidenses y vietnamitas subrayando “el crecimiento (de los) intercambios comerciales” entre los dos países desde la normalización de sus relaciones, hace dos décadas, indicó el Departamento de Estado.
Varios diputados estadounidenses y la ONG Human Rights Watch le pidieron que aborde también la cuestión de los derechos humanos.
La guerra de Vietnam, un “error”
La última vez que Kerry viajó al país comunista fue en el año 2000, cuando era senador, con el presidente Bill Clinton.
Desde que tomó sus funciones de jefe de la diplomacia en febrero planeaba volver a Vietnam, donde la experiencia de la guerra (1956-1976), en la que Kerry sirvió a finales de los años 60, dio lugar a su compromiso político.
Con 27 años, en abril de 1971, intentó convencer al Senado de que Estados Unidos no tenía nada que hacer en Vietnam: “¿Cómo pueden pedir a un hombre que sea el último en morir en Vietnam (...), en ser el último en morir por error?”, preguntó entonces.
La primera vez que volvió a Hanói fue en 1991, en condición de miembro del Congreso.
Kerry también prevé visitar el delta del Mekong para mostrar cómo “estadounidenses y vietnamitas pueden colaborar sobre cuestiones climáticas tales como el calentamiento climático”.
Kerry se dirigirá luego a Filipinas, donde visitará Tacloban, destrozado a principios de noviembre por el tifón Haiyan.
