Jóvenes deben llevar la iglesia a los necesitados

Este artículo tiene 12 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Cansado de la jerarquía aburguesada y de los católicos de ritos, la principal propuesta del papa Francisco, en la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro, fue que la Iglesia salga de sus templos para ayudar a los necesitados. Comprometió a los jóvenes a ser los constructores de la nueva sociedad.

Culminó ayer la Jornada Mundial de la Juventud en la Ciudad Maravillosa con una multitudinaria presencia de peregrinos venidos de los cinco continentes, entre ellos, 5.000 paraguayos.

Este encuentro, sin dudas, tuvo una gran novedad, cual fue la presentación del papa Francisco en su continente. Desde su llegada a Río, el vicario de Cristo delineó el nuevo rostro que desea imprimir a la Iglesia bajo su pontificado.

Comenzó cuestionando la estructura clerical y no dudó en reclamar obispos y sacerdotes felices, comprometidos con el evangelio y dispuestos a salir de los templos para dar respuestas a las necesidades de los pueblos.

“La Iglesia en su templo, más bien es una ONG”, dijo en uno de sus discursos. El mismo Juan Pablo II ya había propuesto este desafío en nuestro país, y se registraron cambios importantes como la caída de la dictadura.

Francisco retoma esta forma evangélica e incluso pide más humildad a los sacerdotes, muchos de ellos ya acostumbrados a vivir en casas parroquiales, impartir solo sacramentos y se olvidan que deben llegar a las comunidades.

A los creyentes católicos, y especialmente a los jóvenes, exhortó a que hagan lío, que no sean pasivos, sino creyentes que llevan la buena nueva e interesados en las necesidades fundamentales de los pobres.

Pidió igualmente cuidar de la familia, especialmente de los niños, jóvenes y ancianos y recordó, a quienes promueven las culturas relativistas, que la vida no es descartable.

En multitudinarias concentraciones los jóvenes tuvieron la oportunidad de conocer al nuevo Papa y todos los que opinaron sobre él coincidieron en afirmar que está queriendo que la Iglesia vuelva a sus orígenes, o sea, al compromiso preferencial por los pobres.

En este proyecto, en varias ocasiones, pidió a los jóvenes a no ser mediocres o lavarse la mano ante la responsabilidad del presente y el futuro.

avelazquez@abc.com.py