Renuncia un ministro de Rousseff, que trata de contener la estampida

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Un ministro brasileño dimitió ayer en acatamiento al llamado del vicepresidente centrista Michel Temer, enfrentado a la presidenta de izquierda Dilma Rousseff, quien trata de contener una sangría que la dejaría más expuesta a un impeachment en el Congreso.

BRASILIA (AFP). Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), mantuvo conversaciones durante el día de ayer con sus siete ministros del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el mayor de la coalición, pero no evitó que el jefe de la cartera de Turismo, Henrique Alves, renunciara porque según dijo, el tiempo del diálogo “se agotó”.

El PMDB debe anunciar hoy su ruptura con el gobierno, en el momento en que Rousseff más lo necesita para contener un proceso de destitución en el Congreso por presunta manipulación de las cuentas públicas.

“Estamos calculando que más del 80% votará por abandonarlo”, dijo a la AFP Osmar Terra, diputado del PMDB y miembro de la mesa directiva que definirá la moción.

El PMDB, con sus 69 diputados y 18 senadores, será clave en el resultado del impeachment, que avanza rápidamente y podría concluir hacia mediados de abril si la Cámara lo aprueba por una mayoría de dos tercios (342 de los 513 diputados) y luego el Senado por más de la mitad de sus 82 escaños.

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Rousseff sería apartada en ese caso de su cargo por un período máximo de 180 días, hasta que la Cámara Alta dé su veredicto final, esta vez por una mayoría de dos tercios. “Se creó una onda expansiva que no tiene vuelta. El gobierno lo está intentando, ofrece cargos, pero ya nadie le cree”, señaló por su parte Terra, que también integra la comisión que analiza el pedido de juicio de destitución en la Cámara de Diputados.

Temer liberal

Temer, un discreto abogado constitucionalista de 75 años, expresó a finales de 2015 su molestia con Rousseff por su “desconfianza” en el PMDB y se quejó de ser tratado como un “vicepresidente decorativo”.

Ahora, si la presidenta es destituida, Temer asumiría la jefatura de Estado hasta 2018 con un programa económico liberal, que contempla recortes del gasto público y la revisión de programas sociales y del sistema de pensiones.

La asesoría de prensa de Temer aseguró ayer que el PMDB romperá la coalición e indicó que dará plazo hasta el 12 de abril para que los ministros de su partido dejen sus cargos.

La crisis brasileña entró en una espiral en las últimas semanas, alimentada por los escándalos de corrupción de la estatal Petrobras y por una recesión económica de escala histórica.

La tensión volvió a reflejarse ayer en el Congreso, cuando la Orden de Abogados de Brasil (OAB) presentó un nuevo pedido para destituir a Rousseff, en medio de un tumulto entre partidarios y adversarios del gobierno.