CIUDAD DEL VATICANO (EFE).“No –respondió tras registrar la reacción de los presentes–, todos llevamos nuestros pecados, pero el Señor quiere sentir que le decimos ‘ayúdame, transforma mi corazón, y el Señor puede transformar nuestro corazón, y no es un juez despiadado”.
“Una Iglesia que sabe abrir los brazos para recibir no es la casa de pocos, sino de todos, donde todos pueden ser recibidos”, sostuvo.
El Pontífice rechazó la postura de aquellos que a lo largo de la historia afirmaron que “la Iglesia es solo la Iglesia de los puros, de aquellos que son totalmente coherentes, y que el resto deben ser alejados”.
“¡Esto no es verdad! Esto es una herejía. La Iglesia es santa y no rechaza a los pecadores. No nos rechaza a nosotros. No rechaza porque llama a todos: acoge, está abierta también a los más lejanos. Llama a todo el mundo a dejarse envolver por la misericordia, por la ternura y la generosidad y el perdón del Padre”, afirmó.
El Papa se refirió a los interrogantes que surgen cuando se piensa en las “dificultades, problemas y momentos oscuros” que ha atravesado la Iglesia a lo largo de los siglos.
“¿Cómo puede ser santa una Iglesia hecha de seres humanos, de pecadores? Hombres pecadores, mujeres pecadoras, sacerdotes pecadores, monjas pecadoras, obispos pecadores, cardenales pecadores, papas pecadores. ¿Cómo puede ser santa una Iglesia así?”.
Luego se preguntó por el sentido de esta expresión y explicó que la Iglesia “es santa porque procede de un Dios que es fiel y no la abandona en poder del mal”.
“No es santa por nuestros méritos sino porque Dios la hace santa, es fruto de sus dones, no somos nosotros quienes la hacemos santa”, agregó.
“La santidad de la Iglesia –observó al comentar el Credo– estuvo presente desde los comienzos en la conciencia de los primeros cristianos, que se llamaban simplemente ‘los santos’, y tenían la certeza de que es el Espíritu Santo quien santifica a la Iglesia”.
“Cristo amó a la Iglesia y dio su vida por ella, para hacerla santa”, explicó Francisco ante los miles de fieles que acudieron a la audiencia de los miércoles.
