En una resolución presentada por Estados Unidos y adoptada por unanimidad, el Consejo de Seguridad amplió hasta el 31 de julio de 2014 el mandato de la misión creada en 2003 y que encabeza de forma interina el diplomático húngaro Gyorgy Busztin.
Los quince miembros del máximo órgano de decisión de la ONU alentaron al Gobierno de Irak a seguir fortaleciendo la democracia y el estado de derecho, mejorando la seguridad y el orden público y luchando contra el terrorismo y la violencia sectaria.
El Consejo abogó por que todas las comunidades participen en un diálogo político inclusivo, se abstengan de declaraciones que agraven la tensión, alcancen una solución “justa y equitativa” de la controversia por las fronteras y procuren lograr la unidad nacional.
Tras expresar la importancia de abordar las dificultades humanitarias que atraviesa el país, destacó la necesidad de seguir configurando una respuesta coordinada y proporcionando recursos suficientes para superar dichas dificultades.
Cuestiones sociales
El Consejo resaltó de nuevo la importancia de seguir promoviendo una participación “plena, efectiva y equitativa” de la mujer en la reconstrucción del tejido social a través de estrategias que tengan en cuenta sus puntos de vista.
También destacaron la necesidad de asegurar la protección de la población civil, en especial niños y mujeres, así como los miembros de comunidades étnicas y religiosas minoritarias, y establecer condiciones seguras para el regreso “voluntario” de los desplazados.
