Su portavoz, Francisco Cuevas, indicó que “los países tienen que buscar nuevas rutas para combatir el narcotráfico de una forma más eficiente y reducir el impacto de violencia que provocan las organizaciones criminales”.
“Respetando la decisión de cada país, América Latina tiene que ir en busca de esas nuevas rutas”, agregó el vocero del presidente guatemalteco, país de tránsito junto con Honduras y México del 90% de la cocaína consumida en Estados Unidos.
En cambio, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, cuestionó la decisión uruguaya por ser “unilateral” y llamó a tener “un enfoque común”. “Si un país legaliza y otro país lo tiene totalmente ilegal, se generan esas distorsiones que muchas veces tienden a agravar el problema”, dijo Santos, presidente del mayor productor de cocaína del mundo, junto a Perú.
El ministro venezolano del Interior, Tareck El Aissami, también cuestionó la medida, que calificó de una “trampa” y abogó por invertir más en prevención.
“Eso parece una medida defensiva y no preventiva”, indicó.
Alguien tiene que empezar
El presidente uruguayo José Mujica defendió el jueves su decisión indicando que “alguien tiene que empezar en América del Sur”, al margen de la Cumbre del Medio Ambiente de la ONU Rio+20 a la que asiste en Río de Janeiro.
“Alguien tiene que ser el primero, porque estamos perdiendo la batalla contra las drogas y la criminalidad en el continente”, manifestó al diario brasileño O Globo. “Tenemos que buscar otro camino, aunque algunos lo consideren osado. Uruguay es un país pequeño, donde se pueden hacer las cosas más fácilmente”, indicó.
En la cumbre de las Américas de Cartagena de abril pasado se aceptó por primera vez el principio de debatir estrategias alternativas a la guerra contra las drogas, dada la percepción creciente de que se ha perdido.
Los expresidentes Fernando Henrique Cardoso de Brasil, César Gaviria de Colombia y Ernesto Zedillo de México lanzaron un movimiento hace ya algunos años para legalizar las drogas.
Pérez felicita a Montevideo
TAK’ALIK AB’AJ, Guatemala (AFP). El presidente guatemalteco Otto Pérez felicitó ayer a Uruguay por su propuesta de legalizar la marihuana, horas antes de mantener una reunión sorpresiva con el zar antidrogas de EE.UU., ante quien volverá a defender la iniciativa guatemalteca de despenalización.
“Aplaudo y felicito al Gobierno de Uruguay por esta decisión”, dijo Pérez, un militar de derecha formado en la contrainsurgencia y quien al asumir su cargo, sorprendió al proponer cambiar la guerra frontal por la despenalización.
