Xiaobo, profesor universitario y periodista, fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 2010 por su larga y no violenta lucha por los derechos humanos en el régimen comunista que gobierna China.
El opositor se enteró desde su celda que le habían otorgado el galardón.
En la ceremonia de entrega en Oslo, se escenificó su ausencia con una silla vacía.
La premiación fue censurada en los sitios de internet de país y los mensajes de texto para celulares que contienen el nombre de Xiaobo fueron bloqueados.
Los médicos le habían diagnosticado un cáncer de hígado terminal en mayo pasado.
El líder del movimiento democrático de Tiananmen en 1989 y enemigo del régimen comunista deseaba ser hospitalizado en el extranjero, y varios países, incluidos EE.UU. y Alemania, pidieron al gobierno chino que accediera a esa petición, pero Pekín rechazó los llamamientos de la comunidad internacional al considerarlos como una injerencia en sus asuntos internos.
Fue condenado en 2009 a 11 años de reclusión por “subversión” tras haber reclamado reformas democráticas. Es uno de los autores de un osado manifiesto, la Carta 08, que pedía elecciones libres.
