Los sectores que demandaron la mayor cantidad de divisas para proveerse de suministros en el exterior fue el energético y de refinación de petróleo, que finalizó el 2013 con un déficit de 6.558 millones de dólares.
En segundo escalón se ubicó el de informática y ensamblado de celulares y tablets que finalizó con un pasivo de 4.746 millones de dólares. Las partes y piezas necesarias para la fabricación de equipos de sonido y televisores también implicaron una sustancial erogación de divisas de 805 millones de dólares, precisó.
El sector de automotor demandó 2.968 millones de dólares para la importación de autopartes, pero si el Gobierno argentino optara por suspender las compras al exterior, provocaría una paralización de las terminales en el país con su secuela de despidos y suspensiones de personal, alertó el informe.
“También se destacó la fabricación de medicamentos, ya que su déficit ascendió a 1.440 millones de dólares el año pasado. No obstante, la importación de estos bienes no puede ser suspendida”, anticipó la consultora.
“Con el objeto de preservar las reservas, el Banco Central de la República Argentina está limitando los pedidos de dólares que las empresas realizan y el Gobierno ha instado a los empresarios a financiar sus propias importaciones a través de sus casas matrices o bancos en el exterior”, explicó Ecolatina.