De salir adelante, la llamada “Ley de la Libertad” enmendará la Sección 215 de la “Ley Patriota”, que ampara la recogida de datos telefónicos de millones de ciudadanos sin vínculos con el terrorismo. Esta medida incluso ha tenido un alcance internacional, con el espionaje de llamadas y correos electrónicos que afectaron a personalidades en varias partes del mundo.
Obama explicó que seguirían vigentes las capacidades de las agencias de seguridad para investigar redes terroristas, pero con una orden judicial para registros o intervenciones telefónicas concretas.
Respecto a la polémica recogida masiva de datos, Obama explicó que eliminar esta cuestión ayudará a aumentar la transparencia y “construir confianza entre el pueblo estadounidense de que su privacidad y sus libertades civiles están siendo protegidas”.
“La Ley de Libertad de EE.UU. refleja las ideas de los defensores de la privacidad”, insistió.
