“Argentina tiene que llegar al término del mandato en paz. Una ruptura del sistema democrático, de la Constitución, en este momento sería un error. Todos tienen que colaborar en eso y elegir luego las nuevas autoridades. Para no interferir con eso, no recibo más a políticos en audiencia privada”, dijo el Pontífice.
“En vista de las próximas elecciones, a los políticos no los recibo. Si viene algún político, que vaya donde está el corralito de la audiencia general de los miércoles”, insistió Jorge Bergoglio, exarzobispo de Buenos Aires.
Francisco confirmó que no visitará Argentina en 2015 porque tiene el “proyecto de viajar a tres países de América Latina”, que prefiere no desvelar aún, “y también a algunos países de África”.
Tampoco viajará por primera vez como Papa a su país de origen para el Bicentenario de la Declaración de Independencia argentina, el 9 de julio de 2016, aunque “quizás” sí en otra fecha de ese año.
A punto de cumplir 78 años, el Papa admitió que tiene “achaques” y está “en manos de Dios”, aunque agradece poder “llevar un ritmo de trabajo más o menos bueno”.
Su cumpleaños, el próximo 17 de diciembre, lo celebrará como “un día totalmente normal”.
“Antes de venir acá me estaba retirando (...). Cuando vine acá tuve que volver a empezar con todo esto nuevo. Y una cosa que me dije desde el primer momento fue: ‘Jorge no cambies, seguí siendo el mismo, porque cambiar a tu edad es hacer el ridículo’”, recalcó.
“Evidentemente, eso produjo algunos cambios en los protocolos, no en los protocolos oficiales, porque esos los observo bien. Pero mi modo de ser aun en los protocolos es el mismo que en Buenos Aires, o sea que ese ‘no cambies’ me cuadró bien la vida”, sostuvo el pontífice.
Habló también de su trabajo al frente de la Iglesia y afirmó que las “resistencias ” a los cambios que está introduciendo poco a poco “ahora se evidencian”, pero consideró que “es muy sano” que se “ventilen”. Aunque no está “preocupado”, reconoce que aún queda “mucho por hacer” en cuanto a las reformas económicas y políticas, como la remodelación de la Curia vaticana, que no estará lista para 2015.