Los jueces Horacio Piombo y Benjamín Sal Llargués, de la Cámara de Casación de la provincia de Buenos Aires, resolvieron reducir de seis años a tres años y dos meses la condena a Mario Tolosa, vicepresidente de un club de fútbol de barrio, condenado por abuso sexual a un niño que concurría a esa institución, en 2011.
Para reducir la pena a Tolosa, consideraron que, aunque se confirmó la existencia de violación, esta no fue ultrajante porque el niño ya había sido ultrajado y además mostraba inclinación a la homosexualidad, por los abusos a que fue sometido por su padre, que está preso por esta causa.
Y que, como ya había sido ultrajado por su progenitor, los jueces alegaron que ya no había ultraje en esta otra violación.
La sentencia fue apelada por la fiscalía que consideró el fallo “perverso e irracional”.
Defensores de los derechos de minorías sexuales denunciaron que ya en fallos previos por violación han demostrado “numerosos prejuicios”.
Entre estos, figura la reducción de pena a un pastor evangélico que abusó de adolescentes de entre 13 y 15 años por considerar que las víctimas ya vivía “en comunidades en las que el nivel social acepta relaciones a edades muy bajas”.