“Permiso, gracias y perdón”, para el amor

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ROMA (ANSA). “Permiso, gracias y perdón” son las tres palabras mágicas que ayudan a conservar el amor en el matrimonio, dijo ayer el papa Francisco ante más de 25.000 jóvenes reunidos en la plaza San Pedro para el día de San Valentín.

Es “la cortesía la que conserva el amor”, dijo el Papa.

Si el amor es “solo un sentimiento, un estado psicofísico, no se puede construir sobre él algo sólido”, pero si en cambio “el amor es una relación, entonces es una realidad que crece, y podemos también decir a modo de ejemplo que se construye como una casa. Y la casa se construye juntos, no solos”.

Esta casa, “para vivir juntos para siempre”, no se debe fundar “sobre la arena de los sentimientos que van y vienen, sino sobre la roca del amor verdadero, el amor que viene de Dios”.

“Vivir juntos es un arte, un camino paciente, bello y fascinante. No termina cuando se conquistaron el uno al otro. Más bien es justamente entonces cuando comienza”, agregó Francisco.

“Pedir permiso –explicó– significa saber entrar con cortesía en la vida de los otros”.

“Decirse gracias mutuamente, para cada cosa. No es una palabra amable que hay que usar con los extraños, para ser educados. Hay que saber decirse gracias, para avanzar bien juntos”, agregó Francisco.

El otro consejo es pedir “perdón”: “En general cada uno de nosotros está listo para acusar al otro y justificarse a sí mismo. Es un instinto que está en el origen de muchos desastres. Aprendamos a reconocer nuestros errores y a pedir disculpas”.