La medida afecta a los 55.000 minoristas y 16.000 pequeños supermercados de este país de Asia del sureste donde la inmensa mayoría de comerciantes no vende ningún alcohol por la dificultad para obtener las autorizaciones necesarias.
Los amantes de Bintang –la cerveza indonesia más consumida en el país– tendrán que acudir a partir de ahora a supermercados y grandes almacenes. Hoteles, restaurantes y bares no se verán afectado por la prohibición.
El Ministerio de Comercio justificó la nueva prohibición con razones de salud pública y morales, sobre fondo de inquietudes por el consumo de los menores. Importantes cerveceras expresaron su descontento.
