Se espera un sucesor joven y comunicativo

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CIUDAD DEL VATICANO (AFP). El sucesor de Benedicto XVI, que el lunes decidió renunciar por “falta de fuerzas”, tendrá que ser un Papa joven, buen comunicador para divulgar su mensaje más allá de los círculos católicos y con dotes de mando para poner orden en una institución lastrada por las divisiones, aseguran expertos y diplomáticos.

“Es evidente que la renuncia ha sido por razones de salud”, asegura el embajador de España ante la Santa Sede, Eduardo Gutiérrez Sáenz de Buruaga, admitiendo lo que diplomáticos y vaticanistas piden a media voz, un Papa “más joven” que conecte con la modernidad.

“Alguien joven que pueda viajar” dice por su parte una fuente diplomática latinoamericana, resumiendo el sentimiento de muchos de los embajadores ante la Santa Sede, para los que el criterio geográfico no es determinante.

En estos días previos al cónclave que, a partir de mediados de marzo, elegirá al nuevo Pontífice, vuelve con fuerza la figura de Juan Pablo II, “un Papa irrepetible” según Sáenz de Buruaga, que algunos recuerdan ahora como el “anti-Ratzinger”, un Papa viajero, deportista y carismático frente al actual Pontífice, rutinario, erudito e intelectual.

“Lo más importante es tener un Papa que sepa hablar al mundo, más allá del mundo católico, y que presente la fe como un gran mensaje positivo. Necesitará estar en conexión con los demás, no solo hablar de la Iglesia desde el interior”, explica Andrea Tornielli, un vaticanista del sitio especializado Vatican Insider.