Siguen labores de rescate en incendiada planta de Texas

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NUEVA YORK (ANSA). Al menos 12 cadáveres fueron extraídos de los escombros de las casas derrumbadas en torno a la fábrica de fertilizantes de West, en Texas, que estalló el miércoles por la noche, hecho que según la policía se trató de un accidente.

El Departamento de Seguridad de Texas informó que hasta el momento fueron extraídos 12 cuerpos de entre los restos de la West Fertilizer Co. de West, producto de una explosión que provocó además unos 200 heridos.

Por su parte, el senador John Cornyn dijo a periodistas que los desaparecidos ascendían a 60, aunque sugirió que algunos de ellos podrían estar en casas de parientes o amigos.

De acuerdo a las investigaciones, la policía considera que se trató de un accidente, ya que no surgieron elementos que prueben algún elemento doloso en la tragedia.

Ya en el pasado, la West Fertilizer había sido acusada de violar las normas de seguridad y fue multada por mal manejo de sustancias tóxicas.

Difícil búsqueda

La búsqueda de entre los escombros se hace difícil, ya que toda la zona quedó reducida a escombros debido a la fuerza de la explosión, que tuvo un alcance de un radio de 7 kilómetros.

“Nos demandará varios días”, dijo un vocero de la Guardia Nacional.

Fundada por inmigrantes checos, que escaparon del corazón de Europa para buscar fortuna en este ángulo de Texas, se estima que al menos el 40% de los 3.000 habitantes de West es de origen checo.

Bomberos muertos

El próximo 28 de abril toda la comunidad de West rendirá homenaje a sus “héroes”, los socorristas que murieron intentando apagar las llamas.

Se calcula que cinco bomberos murieron en el incendio.

La explosión registrada el miércoles por la noche en una fábrica de fertilizantes fue como “una bomba atómica colocada en el jardín”, expresó el alcalde de West, Tommy Muska.

Muska sostuvo que “vimos subir al cielo una enorme bola de fuego” y luego una gran columna de humo.

Un integrante del Distrito de la Ciudad, Al Vanek, dijo que la explosión provocó destrucción en un área de cuatro manzanas.

La explosión generó gran preocupación ante las posibles consecuencias que la inhalación del amoniaco anhidro pueda causar mientras los restos de la planta aún despedían humo.

En los tanques de la planta de West había cerca de 25 toneladas de amoníaco y otras sustancias químicas.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) explicaron que el amoniaco anhidro es un gas picante con sofocantes vapores que se utiliza como fertilizante.